Breakfast at Tiffany’s

Me gusta mucho Breakfast at Tiffany’s, tanto la novela como la película basada, imprecisamente, en en ésta. Hay días, los menos, que me siento un tanto solo y prefiero la versión cinematográfica, con final feliz convencional y eso. En cambio, hay otros días, los más, que me divierto pensando en lo grande que es este nuestro mundo y entonces prefiero la versión de original, más audaz y provocativa.

Tanto la historia original, como la adaptación, que tuvo que echar mano de la creatividad dado que la novela tiene elementos[1] no del todo aceptables por el perversamente santizado mundo de Hollywood, tienen sus puntos buenos y malos. Sin embargo, creo que entenderlas por separado permite una mejor apreciación de cada obra por separado.

Si bien es cierto que Audrey Hepburn hubiera sido una pobre elección para interpretar a la Holly de la novela, yo creo que darle el papel de Holly en la película fue una decisión afortunada, porque su presencia le permite a la ésta separarse de la fuente y tomar vida propia, en lugar de ser un espejo imperfecto de una muy buena novela. No era posible hacer una película de estudio en 1961 que fuera fiel a la original[2].

Donde la Holly del libro es una chica vivaz y pícara, la Holly de Hepburn es ingenua y dulce. En la novela Holly fuma cigarrillos picayune, una marca de tabaco apropiada para un estibador en el puerto, mientras que la imagen de Hepburn fumando con una larga boquilla es icónica (ver Figura 1), en el ideario colectivo, de una mujer sofisticada. Ambos personajes, tanto el de Capote como el de Hepburn, son espíritus libres, pero en formas distinas; el del primero es una amazona, el de la segunda es más una hoja (una hoja preciosa) que lleva el viento[3].

Holly Golightly iconic image in the film

Figura 1. Audrey Hepburn’s Holly Golightly

Si la película hubiera querido ser una traducción fiel del original la obvia elección era Marilyn Monroe, y el único resultado hubiese sido una versión descafeinada de la novela. En cambio, creo yo, el resultado final de la adaptación es una cinta que toma ciertas ideas del original, pero que las lleva por caminos distintos, menos aventurados, pero igual de venturosos.

 

1. En la novela Holly sufre un aborto, cuenta cuantos amantes ha tenido (once), y deja entrever ciertas tendencias bisexuales, por ejemplo.
2. Es muy clara la intención de convertir la historia en algo convencional, introduciendo el romance entre Paul y Holly. Además de la patética, y fortuita, inclusión de Mickey Rooney haciendo de estereotipo asiático.
3. “There was once a very lovely, very frightened girl.” (Había una vez una chica encantadora y muy asustada). Damisela en apuros, hola.
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Acerca de José Manuel

I'm from Mexico and currently in a PhD program in the University of Oviedo, in Spain.
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