El nombre

Que sí, que soy un cursi de lo peor, pero no puedo evitarlo. Me enamoro del nombre de las muchachas. Siempre es así. Si no me agrada el nombre, no me puedo enamorar, tan tonto como eso. Cuando empiezo a gustar de una muchacha entre las primeras cosas que hago estar el repetir su nombre como una letanía.

No escribo el nombre de la muchacha en mí cuaderno, tampoco soy una quinceañera, pero lo tengo en el pensamiento. Juego con su nombre en mí cabeza. Lo repito mentalmente, luego hago la mimica de decirlo, sin emitir sonido, para finalmente susurrarlo, despacito, cuando estoy pensando en algo más, como un mantra.

Así voy por la vida, con su nombre en mí mente, y su nombre me evoca su persona. Así me enamoro un poquito cada vez que pienso su nombre, que me lleva a pensar su persona, que a su vez me invita a quererla. Si no hay nombre, no hay persona y por tanto no hay amor, o al menos ese parece ser el caso conmigo.

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Acerca de José Manuel

I'm from Mexico and currently in a PhD program in the University of Oviedo, in Spain.
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