Ay que sencillas

Me gustan las muchachas. Creo que lo que más me atrae de ellas es lo poco que puedo entenderlas. Digo, no es como que intente demasiado, pero igual. Lo que me cuesta más comprender de la psique femenina es que la apariencia tiene primicia sobre el confort. Puedo entender que en alguna ocasión especial estén dispuestas a un poco de sacrificio en pos de su imagen, pero, ¿en el día a día?

Dos ejemplos.  Uno, la minifalda en invierno. Yo, con tal de andar abrigado, soy capaz de salir con el cobertor encima. Muchas de ellas, en cambio, van titiritando frío por las calles, pero eso sí, luciendo pierna. Dos, los tacones. Los tacones altos y las largas caminatas no son buena combinación, pero aún así muchas señoritas se empeñan en mantener el estilo. Dentro de lo posible, claro está:  más de una vez me he sido testigo de caídas lamentables por culpa de los zapatos altos.

No estoy diciendo que hacen mal, aunque tampoco que esté bien su comportamiento. A mí me gusta verlas, y supongo que a ellas les gusta ser vistas, así que es un trato donde todos ganamos*.

*Esta reflexión es traída a ustedes por el video de las muchachas suecas jugando en la nieve en ropa interior. Visto en El Ciclista Borracho.

Anuncios

Acerca de José Manuel

I'm from Mexico and currently in a PhD program in the University of Oviedo, in Spain.
Esta entrada fue publicada en Ego y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s