Gremios

O de cómo me he convertido en un anciano.

El viernes fue un día interesante. Después de un largo día de trabajo, y procrastinación, en la oficina me dirigí con dos compañeros a mí departamento con intención de beber una cerveza y comer pizza. El primer objetivo se cumplió, y con creces. Al llegar nos encontramos con una fiesta de tamaño considerable en casa. Aparentemente unos psicólogos habían tomado el lugar, y pues eso, estaban tomándose todo lo que encontraban.

Mis compañeros al ver lo apetecible de las féminas presentes se dispusieron a olvidar los planes y beber. Oh sí, bebimos. Llegaron mis amigos de la preparatoria, ingenieros y seguimos bebiendo. Cuando el ambiente comenzó a decaer, pues el promedio de edad de los asistentes rondaba los 19 años y debían regresar a casa, los borrachos se confabularon para moverse. Fuimos al Pasagüero y estuvo bien chafa, con algo así como 20 personas en todo el bar y un DJ más pendejo que Vicente Fox. Fuimos al salón sol, y bebimos. Perdimos el auto. Paseamos en el centro su búsqueda por algo más de media hora. Comímos tacos y fuímos a buscar otro bar. Terminamos en un table dance. En este establecimiento de dudosa calidad moral seguimos bebiendo mientras observábamos atentamente a las señoritas. Salímos de ahí bien ebrios y cada quien fue a casa como bien pudo.

Ahora bien a este respecto tengo algunas reflexiones:

1. Estoy viejo ya. La noche no me divirtió, y el recuerdo me parece extraño, no más. Nada es como antes (¿Cuándo lo es?). No disfruto haciendo estupideces con los amigos, no de la manera en que antes lo hacía. En algún punto, creo que el pasagüero, me senté y pensé en lo bonito que hubiera sido quedarme en casa a leer.

2. El embriagarse a lo pendejo como distinción gremial. Hay borrachos en todas las profesiones, eso es claro, sin embargo he de destacar la forma de beber de los ingenieros. Beben para aguantar, o algo así. Una manera aburrida, con exceso pero sin algarabía, sin chiste. No sé a qué se deba.

3. Los table dance me parecen establecimientos tristes. Los asistentes son hombres solos o muy borrachos, o ambos, buscando algo indeterminado a altas horas de la madrugada. La luz es deprimente. Las bebidas son caras. Las reglas son demasiadas. No encuentro nada agradable en asistir a ellos.

3a. Sin sentido. Aquí la situación: uno de mis amigos pagó una serie de     privados con una de las señoritas, dejando casi $2000.00 en ello. Al salir del lugar iba todo contento contando lo que le había hecho a la susodicha. Yo me pregunto ¿es consciente de que pagó por ello? Me pareció de lo más patético, presumiendo que había pagado por estar con una mujer.

3b. A los ingenieros les gusta el table. Al igual que la bebida supongo que esta es una cosa gremial. Mis amigos ingenieros disfrutan, añoran, ir al table. Les parece algo divertido beber mientras ven mujeres, pero sin diversión. No hay risas, ni apenas plática, tienen todos sus sentidos puestos en las chicas, que estaría bien si no fuera tan triste verlas y pensar en las razones que tienen para terminar así.

4. Lo mejor de la noche, con diferencia, fueron los tacos. Puede que haya sido simplemente por hambre, o porque comí con moderación, pero los tacos me parecieron excelsos. Los recuerdo con cariño.

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Acerca de José Manuel

I'm from Mexico and currently in a PhD program in the University of Oviedo, in Spain.
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Una respuesta a Gremios

  1. Janus dijo:

    Definitivamente la principal señal de envejecimiento es que uno ya no disfrute hacer estupideces.

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