El pasado II

Hablar del pasado, de nuestro pasado, es un hecho complicado. ¿Por qué? Porque no somos más aquella persona que en determinado momento hizo lo que hizo (tan tontos, tontuelos nosotros), y al mismo tiempo no podemos renegar de esos sucesos pues estos hicieron de nosotros lo que somos. Renegar de ellos es renegar de nuestra existencia, algo harto popular y harto indeseable. Hay que aceptarse tan pendejo como cada uno de nosotros es.

Seguramente usted amable lector se preguntará a qué viene esta insulsa perorata. Viene de mi reciente revisión de los diarios de la preparatoria. Oh, sí, humillantes cuadernos llenos de basura y pensamiento mágico, místico y músical que inundaba mi existencia adolescente. Puaj. Revisé, pues, la bitácora de mi atolondrada consciencia y no pude evitar sentir un poco de pena , y asco, por mí mismo.

Supongo, quiero pensar, que no soy más aquel pobre idiota. No quiero ser esa clase de idiota. Recordarme sufrir por cosas sin sentido, viviendo en actitudes que dignas de un personaje de novela de televisa y hablando pura basura me hace sonrojar.

Por otra parte es siempre tan sano burlarse del pasado de otros, divertido casi hasta el delirio. Recordar la estupidez ajena , entre más añeja y más estúpida mejor, llena un poco el hueco en mí corazón.

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Acerca de José Manuel

I'm from Mexico and currently in a PhD program in the University of Oviedo, in Spain.
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