De la novela total (o totalitaria)

Roberto Bolaño me parece un escritor magnífico, casi sublime. Dentro de una modernidad caótica que cada vez arroja menos luz sobre la realidad del hombre este escritor se arremolina sobre la perenne subjetividad humana y encumbra en su obra infrarrealista una exposición gradilocuente de la prosa en español y el arte de contar. No todo está contado, pues seguimos viviendo.

Roberto Bolaño en 2666,a través de un personaje, uno de los protagonistas de la novela,  reflexiona con indisimulada decepción su propio sentir sobre el prestigio creciente de las novelas breves, redondas en detrimento de las grandes obras:

«Qué triste paradoja, pensó Amalfitano. Ya ni los farmacéuticos ilustrados se atreven con las grandes obras, imperfectas, torrenciales, las que abren camino en lo desconocido. Escogen los ejercicios perfectos de los grandes maestros. O lo que es lo mismo: quieren ver a los grandes maestros en sesiones de esgrima de entrenamiento, pero no quieren saber nada de los combates de verdad, en donde los grandes maestros luchan contra aquello, ese aquello que nos atemoriza a todos, ese aquello que acoquina y encacha, y hay sangre y heridas mortales y fetidez»

Creo que de alguna manera me identifico con él, más atraído por la incompletitud que por la perfección. E infeliz.

 

Anuncios

Acerca de José Manuel

I'm from Mexico and currently in a PhD program in the University of Oviedo, in Spain.
Esta entrada fue publicada en Libros. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s