La primera cita

Cuando salgas con alguien, quien sea y bajo las condiciones que sean, nunca elijas el bar o restaurant más cercano a tu departamento sino al de ella. Los argumentos a favor de esto son varios, sin embargo el más convincente es un simple análisis de probabilidad sobre los posibles caminos que se pueden tomar durante la interacción con otro ser humano. Pueden darse varias situaciones:

1. A ella no le gustas para nada. Ella no te gusta lo suficiente como para esforzarte.  Poco vale la pena hacer aquí, pero tampoco se puede ser grosero. La vida es larga y el futuro puede no ser muy promisorio para ti. Luego entonces debes acompañarla a casa y el camino será tortuoso, así que más vale que este sea corto. La tentación si estás cerca de tu casa es mandar todo muy lejos. Pierdes con ella y pierdes con sus amigas.

2. A ella no le gustas para nada. Ella te gusta lo suficiente como para esforzarte.Una disposición muy común. Es más que obvio que algo salió mal o tú no eres de su predilección. La acompañarás a casa, si ya no tienes mucho que decir es mejor que todo termine rápido. Si tu departamente es lejano evitas la siempre presente tentación de invitarla a casa.

3. Ella gusta de ti. Tú no gustas tanto de ella. Si ya la invitaste a salir y  ya fuiste hasta allá lo menos que puedes intentar es conseguir algo. La forma en que camine la distancia hacia su puerta puede dar mucha información de que tan dispuesta está de acostarse contigo. Puede darse el caso de que te invite a pasar dada la cercanía del lugar de la cita con su vivienda. Ganas mucho, pierdes poco. En todo caso ella sigue sin idea de donde vives si no quieres volver a verla.

4. Ella gusta de ti. Tú gustas de ella. Básicamente este punto es ocioso, porque ya la hiciste. Solo queda resaltar el hecho de que si, por alguna estúpida y completamente equivocada razón, deseas tener algo con ella el haberte trasladado hasta su entorno le demuestra tu interés por este, lo que a su vez las hace verte como alguien dispuesto al compromiso.

Nota especial: Si te vas a ver con una chica de moral más que vaga, por decirlo de alguna manera, no vale la pena ni siquiera ir a comer, al cinema o a dispararle a las palomas al parque México, ella ya quiere acostarse contigo. Solo recuerda que no quieres que ella invada tu casa, pues porque es tu casa, así que la opción es un hotel.

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Acerca de José Manuel

I'm from Mexico and currently in a PhD program in the University of Oviedo, in Spain.
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