La muerte

Hoy despertarás. Todo lucirá distinto, todo se sentirá diferente, pero no tendrás idea del por qué. Te recostarás en la cama para intentar recordar lo último que hiciste antes de acostarte pero te será imposible. Un sabor metálico vendrá a tu boca. Todos tus recuerdos te parecerán antiguos, tan viejos como tu misma.

Recordarás el nombre de tu madre y lo que esta te dijo en tú primer día de clases pero no lo que hiciste ayer. Recordarás la sensación de la tela sobre tu piel en las tardes lluviosas de agosto, mas no podrás reconocer el lugar en el que te encuentras. Observarás cuidadosamente cada detalle a tu alrededor sin reconocer absolutamente nada. Tendrás aliento, pero te será imposible emitir sonido alguno. No podrás articular palabra.

Te levantarás de la cama haciendo un esfuerzo que te parecerá sobrehumano. Mirarás por la ventana y te horrorizará confirmar lo que temías, nada es familiar a tu alrededor. Te sentarás en el borde de la cama y tiratás de tu cabello, como sueles hacerlo, casi arrancándolo. Recordarás a tu padre. Ahogarás tu llanto en una honda mueca de dolor, como aquel día en que te enteraste de su muerte. Serás incapaz de moverte. Un grito casi primitivo te liberará del embrujo. No entenderás la razón pero tu cuerpo se moverá hacia la puerta y saldrás de la habitación sumida en la tortura de lo desconocido.

Al caminar sentirás mareos, y dolor, y vergüenza, y pudor, y odio, y miedo, y todo. Recordarás aquel primer beso en la oscuridad. Sentirás dolor. Caminarás un paso a la vez con la intención de conocer la fuente de aquel sonido casi humano. Fe.

No te percatarás de que alguien más se encuentra en el pasillo hasta que la distancia entre ustedes casi no exista. Ese alguien te llamará por un nombre que no es el tuyo, con extraña familiaridad. No podrás hacer otra cosas dibujar una mueca en tu rostro como intentando sonreír. Él hablará pero tú no escucharás. Asentirás sin saber por qué, mecanicamente. Él alzará la voz y te tomará de los hombros. Te repugnará el contacto con sus manos, pero no harás nada para evitarlo. Bajarás la cabeza.

El te soltará y continuarás hacia la fuente de sonido. La sostendrás entre tus brazos y el sonido se atenuará, hasta cesar. Cantarás aquella vieja canción que tu abuela te enseño en los días de mayo para traer buena suerte. Él entrará a la habitación y gritará. El ruido primitivo volverá. Él gritará nuevamente y tú apenas responderás con un monosílabo.

¿Esto es la muerte cierto?

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Acerca de José Manuel

I'm from Mexico and currently in a PhD program in the University of Oviedo, in Spain.
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